El video de los senadores demócratas y la polémica con las Fuerzas Armadas: entre la advertencia y la confusión
La aparición de un video protagonizado por varios senadores demócratas —algunos con pasado militar o vínculos con la inteligencia— dirigido explícitamente a miembros de las Fuerzas Armadas, recordándoles que no deben obedecer órdenes ilegales, abrió un debate delicado y cargado de tensión. El tema fue analizado en el programa The Game, conducido por Wadi Gaitán, donde se examinó no solo el contenido del mensaje, sino también su trasfondo político, el contexto institucional y el impacto que puede tener en la disciplina militar. Aunque la afirmación en sí se alinea con principios constitucionales básicos, la forma, el momento y los voceros elegidos despertaron fuertes cuestionamientos.
Durante la conversación en The Game, Alejandro Navia consideró la pieza audiovisual no solo innecesaria, sino peligrosa desde el punto de vista institucional. En su análisis, la fortaleza del ejército estadounidense reside precisamente en la claridad de su cadena de mando y en la disciplina operativa. Sembrar dudas públicas sobre la legalidad de las órdenes, sin mencionar ningún caso concreto, puede generar confusión en momentos donde la rapidez y la obediencia resultan vitales, especialmente en escenarios de conflicto. Navia recordó, además, que los mismos sectores que ahora piden cuestionar órdenes fueron quienes exigieron disciplina absoluta durante la pandemia, incluso respaldando sanciones contra quienes no acataron disposiciones como la vacunación obligatoria.
Brittany Martinez, también invitada al programa que conduce Wadi Gaitán, aunque crítica de la actual administración, advirtió que tanto los demócratas como Donald Trump han politizado indebidamente a las Fuerzas Armadas. Recordó que el envío de la Guardia Nacional a distintas ciudades contra la voluntad de autoridades locales también fue, en su opinión, una forma de instrumentalizar al ejército con fines políticos. Desde su punto de vista, las Fuerzas Armadas no deben ser utilizadas como plataforma de mensajes partidistas, y cualquier advertencia relacionada con órdenes ilegales debe mantenerse dentro de los canales formales, institucionales y jerárquicos.
La respuesta de Trump al video —llegando incluso a insinuar la posibilidad de penas severas contra los responsables— encendió aún más la controversia. Para Martinez, como lo expresó en The Game, este tipo de reacciones no contribuye a aclarar la situación, sino que profundiza el clima de confrontación y aumenta la percepción de caos y desorden institucional.
En un país donde la relación entre el poder civil y el ámbito militar ha sido históricamente delicada, este episodio se presenta como un nuevo capítulo de una tensión creciente que, según se concluyó en el programa conducido por Wadi Gaitán, exige prudencia, mesura y un respeto irrestricto a los principios constitucionales que sostienen la democracia y la estabilidad del sistema.